Bad Bunny enfrenta el tiempo, la identidad y el envejecimiento en la Met Gala 2026

Crédito de fotos: Eric Rojas

El ganador de seis premios Grammy, Bad Bunny volvió a marcar la conversación cultural durante la Met Gala 2026 con una propuesta que trasciende la moda. El artista apareció en la alfombra roja como una versión de sí mismo 50 años en el futuro, en una interpretación conceptual que dialoga directamente con el tema de este año.

La exposición del Costume Institute, titulada The Aging Body y curada por Andrew Bolton, sirvió como punto de partida para una narrativa que Benito asumió sin reservas. Desde uno de los escenarios culturales más influyentes del mundo, el artista utilizó su imagen para confrontar el paso del tiempo y reflexionar sobre la identidad desde una perspectiva íntima y provocadora.

La transformación fue desarrollada por Mike Marino, uno de los nombres más respetados en maquillaje de prótesis a nivel global. Cada detalle —desde las arrugas hasta la textura de la piel— fue esculpido a mano tras un proceso colaborativo en el que se exploró cómo el envejecimiento podría manifestarse de forma realista en el rostro, cuello y manos del artista. El resultado: una caracterización hiperrealista que evita lo caricaturesco y apuesta por lo profundamente humano.

En cuanto al vestuario, Bad Bunny optó por un esmoquin negro de diseño propio, desarrollado en colaboración con Zara. El look incluyó una camisa negra a medida y un lazo escultural de gran formato, en referencia directa al icónico vestido “Bustle” de 1947 de Charles James, pieza que forma parte de la colección permanente del Costume Institute.

La elección de una silueta clásica y monocromática no fue casual: el traje permanece atemporal; quien cambia es el cuerpo que lo habita. El estilismo se completó con joyería de Cartier, incluyendo un reloj de archivo de 1995.

Esta aparición se consolida como la apuesta más ambiciosa de Bad Bunny en la Met Gala hasta la fecha —y, sin duda, una de las más memorables de la noche.